El verdadero dilema existencial, la evolución

Ser o no ser, he ahí el dilema

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La vida del ser humano esta determinada por la alternativa inevitable entre retroceso o progreso.

Como señalaba Nietzsche es una cuerda tensada entre la bestia primitiva y el superhombre. Entre el regreso a la existencia animal y la llegada a la etapa superior de la evolución humana.

La evolución no se detiene, si tu lo haces pasa por encima de ti. Foto-vecteezy

Todo intento de retroceder es doloroso y conduce inevitablemente al sufrimiento y la enfermedad psíquica, a la muerte fisiológica o a la mental (locura).

Cada paso adelante también es doloroso. Avanzar es doloroso y está lleno de incertidumbre, pero en la medida en que avanzamos vamos logrando romper las amarras que nos atan a nuestro ancestro primitivo.

El camino es una cuerda tensada entre la bestia primitiva y el ser superior.

Esta polaridad determina las necesidades del ser humano, además del hambre, la sed o el sexo. Para poder avanzar se debe vencer la actitud de pasividad al adaptarse a la naturaleza. Las pasiones mas intensas no están enraizadas en nuestras necesidades físicas, sino en la paradoja existencial que nos agobia.

La herramienta esta en la mente, si ella evoluciona nosotros lo hacemos, si se estanca nosotros nos estancamos. Foto-Depositphotos

A pesar de que el impulso sexual y sus derivaciones son muy poderosas, no son en ningún modo las fuerzas más determinantes que actúan en el hombre y su frustración no es causa de perturbaciones mentales. Las fuerzas más poderosas que motivan la conducta del hombre nacen de las condiciones de su existencia, de su «situación humana».

Después de haber satisfecho sus necesidades animales, la persona es impulsada a satisfacer sus necesidades humanas. Todas las pasiones, impulsos del hombre, son intentos para hallar la solución a su dilema existencial.

Y el estancamiento nos deja en la senda de la locura o la alienación. Foto-Clínica Psiquiátrica Delio Guerro

«Puede decirse que la mayor incógnita sobre la existencia humana no es porque enloquecen algunas personas, sino porque no enloquece la mayoría» .

Erich From

Esta búsqueda aqueja tanto al neurótico, como al individuo mentalmente sano, ambos son impulsados por la necesidad de hallar una solución al dilema de la vida, la diferencia estriba en que una de las aptitudes asumidas estará mejor relacionada con las necesidades del hombre por lo que permite un desarrollo mas armónico de nuestras capacidades y una visión más clara sobre nuestro camino.

Las religiones y los dogmas políticos capitalizan nuestro desconcierto. Foto-UST

Todas las culturas nos proporcionan un modelo, un sistema en el que se plantean orientaciones en torno al camino a seguir para alcanzar la felicidad y el pleno desarrollo. En este sentido las religiones tienen un rol protagónico, desde las primitivas hasta la filosofía contemporánea que no dejan de tener una connotación religiosa.

Tanto las culturas bárbaras como las más refinadas tienen la misma misión, la diferencia esta en el alcance de los resultados.

Nuestras mentes se robotizan y pierden su don de espontaneidad. Estamos alienados

Hoy las sociedades controlan a las masas acallando este impulso a través de la alienación y el control de nuestras mentes.

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Autor: Cesar Jaramillo

He pasado la vida tratando de entender de qué se trata el misterio... ¿De dónde venimos, qué somos y adónde vamos? Hoy quiero compartir este maravilloso viaje con todos ustedes.

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