Simón y Fanny, una pasión que cambio la historia.

De como Fanny de Villars despertó al héroe que yacía en Bolívar.

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Simón Bolívar se casó con María Teresa Rodríguez del Toro y Alayza el 26 de Mayo de 1.802, en la parroquia de San Sebastian. España. Bolívar sentía una profunda pasión por la vida y quería compartirla con esta bella madrileña

Después del matrimonio, la pareja se dirigió al puerto de la Coruña para embarcar a Venezuela. Bolívar era un hombre enamorado, todo giraba en torno a aquella bella mujer con la cual pensaba pasar el resto de su vida

Al llegar a Caracas estuvieron el tiempo necesario para saludar a parientes y amigos y partieron para la Hacienda de San Mateo. Se tendrían el uno al otro, sin nada que interrumpiera tan apasionado romance.

Sin embargo, muchas veces el devenir nos repara terribles eventos que pueden destruirnos o cambiarnos.

No habían pasado ocho meses de aquella maravillosa unión, cuando la fiebre amarilla hizo presa la humanidad de María Teresa, quitándole la vida el 22 de Enero de 1.803.

Para Bolívar fue un terrible impacto. El destino no se cansaba de arrebatarle a sus seres queridos. Primero su padre, a quien apenas pudo vislumbrar porque solo tenía 3 años cuando este murió, luego a su madre, y ahora al amor de su vida.

Los familiares y allegados de Simón, consideraron que debía cambiar de escenario y volver a Europa. Así lo hizo y esta vez el lugar de sus correrías y excesos seria París. A su llegada, había quedado bajo la tutela de su prima segunda Fanny Louise Troubiand Aristigueta de Villard, quien lo ayuda a instalarse y lo introduce en los círculos sociales de París.

Bolívar se pasaba los días tratando de aturdirse para no pensar, en fiestas, borracheras, juegos de cartas donde perdía grandes cantidades de dinero y toda clase de excesos, pero al final del día solo le quedaba una sensación de hastío, asco y vergüenza de sí mismo, haciendo mas profunda en su alma la herida que había dejado la partida de Maria Teresa Rodriguez del Toro.

Fanny era una mujer de 28 años, seductora, bella, altiva, elegante, sensual sin una pizca de vulgaridad. Cabellos negros y ojos azules. Distaba mucho de la dulce y lánguida María Teresa del Toro. Fanny nació en Bretaña-Francia en 1775, por lo que le llevaba 8 años a Simón, acostumbrada al halago, al coqueteo y a las reuniones de salón, era una perfecta dama de sociedad. Estaba casada con un hombre de 56 años, que convenientemente pasaba los días entre sus plantas, estudiando la botánica, El Conde Barthélmy Régis Dervieu du Villard.

Fanny llevó de la mano a su primo de 20 años de edad, por el exquisito mundo del París Imperial, donde Napoleón Bonaparte se coronaba Emperador, cosa que impresionó a Bolívar, no por la coronación tanto como por las multitudes que aclamaban al Emperador.

Se alimentaba con las ideas de Rousseau, Robespierre, Voltaire, estaba bajo el influjo de la Revolución Francesa… bebía de las fuentes de la ilustración, estaba en el corazón del pensamiento mundial, acompañado de aquella bella mujer que lo alentaba, mujer con la que podía discutir sobre temas como la libertad, la revolución, la igualdad y con la que hacia el amor desenfrenadamente, con una pasión que parecía no tener fin.

Poco a poco, el patriota revolucionario despertaba en él y la idea de la libertad de América fue arrebatándolo de los brazos de Fanny.

Había nacido un rival que ni Fanny pudo vencer, el amor por la libertad de América. Y así fue como un día decidió volver a Venezuela ante la tristeza y el desconsuelo de la bella Fanny de Villard.

Antes de partir, Bolívar le obsequió un anillo con fecha 6 de Abril de 1.805, día de su partida.

Después de esta despedida, Fanny le escribió innumerables cartas sin recibir respuesta a ninguna de ellas. Para que tengamos una idea del amor que sentía esta extraordinaria mujer por el héroe americano, transcribimos algunas líneas de una carta que le enviara a Bolívar el 6 de Abril de 1.826, 21 años después de su separación:

» Hoy hace 21 años, mi querido primo, que usted dejó a París, y que me dio usted una sortija que lleva esa misma fecha, 6 de Abril; pero en vez de 1.826, fue en 1.805 cuando aquello sucedió. Este anillo siempre me ha acompañado, trayéndome a la memoria el recuerdo gratísimo de una amistad que usted me aseguró solo se extinguiría con su postrer suspiro.

¿Recuerda usted mis lágrimas vertidas?, ¿mis súplicas para impedirle marcharse?. Su voluntad resistió a todos mis ruegos. Ya el amor a la gloria se había apoderado de todo su ser y solo pertenecía usted a sus semejantes…»

Es paradójico pensar que, a pesar de que Bolívar nunca respondió las cartas de Fanny, en su lecho de muerte fue a la ultima persona a la que le escribió. Su última carta de amor, fue para la bella Fanny.

La carta esta fechada el 6 de Diciembre de 1.830, 11 días antes de su muerte, y dice así:

Foto de Wall Street Internacional Magazine

«Querida prima:

¿Te extraña que piense en ti al borde del sepulcro?. Ha llegado la última hora… Y tu estás conmigo, porque todos me abandonan, tu estás conmigo en los postreros latidos de la vida, en las últimas fulguraciones de la conciencia…

!Adiós Fanny!. Esta carta llena de signos vacilantes la escribe la mano que estrechó las tuyas en las horas del amor, de la esperanza, de la fe…

Si yo hubiera muerto en un campo de batalla frente al enemigo, te dejaría mi gloria, la gloria que entreví a tu lado en los campos de un sol de primavera.

Muero miserable, proscrito, detestado por los mismos que gozaron mis favores, víctima de un inmenso dolor, presa de infinitas amarguras. Te dejo el recuerdo de mis tristezas y lágrimas que no llegaran a verter mis ojos.

¿No es digna de tu grandeza tal ofrenda?.

Estuviste en mi alma en el peligro, conmigo presidiste los consejos del gobierno, tuyos son mis triunfos y tuyos mis reveses, tuyos son también mi pensamiento y mi pena final…

A la hora de los grandes desengaños, a la hora de las últimas congojas apareces ante mis ojos de moribundo con los hechizos de la juventud y de la fortuna; me miras y en tus pupilas arde el fuego de los volcanes; me hablas y en tu voz escucho las dianas de Junín.

Adiós, Fanny , todo a terminado. Juventud, ilusiones y alegrías se hunden en la nada, solo quedas tu como ilusión serafina, señoreando el infinito, dominando la eternidad.

Me tocó la misión del relámpago: rasgar un instante las tinieblas, fulgurar apenas sobre el abismo y tornar a perderse en el vacío.

Santa Marta, 6 de Diciembre de 1.830

Tengo la impresión de que Bolívar, ante la inminencia de su muerte, dejó salir sus mas profundos sentimientos hacia la mujer que amó toda su vida.

Fanny y Simón, una bella historia de amor.

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Autor: Cesar Jaramillo

He pasado la vida tratando de entender de qué se trata el misterio... ¿De dónde venimos, qué somos y adónde vamos? Hoy quiero compartir este maravilloso viaje con todos ustedes.

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