Soy apolítico, la política es un negocio muy sucio…

La política es para los políticos y yo, vivo de mi trabajo.

Permanentemente escuchamos a las personas que están a nuestro alrededor decir cosas como:

«No quiero tener nada que ver con la política«,

« Yo soy apolítico, este es un negocio muy sucio » ,

«La política es para los políticos y yo vivo de mi trabajo»

Y así, una cantidad de frases que denotan un rechazo a eso que llaman política. Pero de pronto poniéndome a pensar en el tema me pregunto ¿ Sabremos a que nos referimos cuando hablamos de la política? ¿Será verdad que podemos vivir de espaldas a ella sin que nos afecte para nada?

Según el diccionario, ¿Qué se entiende por política?

Existen muchas definiciones pero hemos querido tomar para nuestro análisis, la mas común;

«La política es la ciencia del gobierno y la organización de las sociedades humanas». Una definición un poco insípida, pero continúa diciendo: «es la actividad de los que gobiernan o aspiran gobernar los asuntos que afectan la sociedad o el país«.

Visto así puede que tengan razón los que dicen que la política es para los políticos. Pero resulta que también dice que sus decisiones van dirigidas a los asuntos que afectan al país y si afectan al país me afectan a mi, a mi familia, a mi comunidad, entonces:

¿Cómo puede serme indiferente?, ¿Será verdad que si hago como el avestruz y la ignoro sus efectos no me tocarán?

ABC

Cuando hablamos de política podemos estar hablando de la política fiscal que tiene que ver con como se recauda y distribuyen los ingresos del Estado, con la política de salud que determina de que manera somos atendidos en caso de enfermedad o accidentes, la política laboral que señala los derechos de los trabajadores y como hacerlos cumplir, la política educativa. el acceso a la educación de nuestros hijos y en fin cada uno de los aspectos de nuestra vida parece estar signado por la política.

Entonces ¿que hacer?

Usted podrá decirme, que podemos hacer muy poco, o nada, desde donde estamos.

Esto me hace pensar en que hace unos años, nadie hubiera imaginado que en el Chile de Pinochet y sus herederos, un pueblo integrado por estudiantes, trabajadores, indígenas y amas de casa podría haber obligado, a un miembro de la dinastía del dictador a llamar a un referéndum para cambiar su constitución, después de terribles enfrentamientos callejeros con un ejército de asesinos y más aún lograr que los representantes a la constituyente sean electos por el pueblo entre el pueblo.

Esto pasa porque alguien decidió participar y exigir sus derechos, claro que causó dolor, pero es mas doloroso morir de mengua.

«Viva Chile y los chilenos que vuelven a ocupar su puesto de vanguardia en Latinoamérica»

En Perú, un maestro rural se atrevió a disputarle la Presidencia a una de las mas conspicuas representantes de la élite peruana, que ha gobernado y depredado a ese país durante siglos. Hoy el pueblo peruano se alza desde la cuna de Manco Capac para decir «ya basta» y elige como presidente de la República a este humilde maestro.

«Viva el Perú y los peruanos portadores de la dignidad del pueblo incaico»

No sabemos que pasara mañana, pero este es un momento de gloria para ambos pueblos, sin olvidar a nuestros hermanos colombianos que están luchando contra una de las peores oligarquías de América.

La tragedia del hombre moderno

La tragedia del hombre moderno es que , dominado por la fuerza de los mitos y dirigido por la publicidad organizada renuncia cada vez mas y sin saberlo a su capacidad de decidir.

No capta las tareas de su época, pues le son presentadas por una élite que las interpreta y se las impone. Cree ser salvado por los demagogos que se aprovechan de su inactividad y fingida indiferencia, cuando en realidad se ahoga en el anonimato de la masificación, sin esperanzas y sin fe, domesticado.

El hombre moderno no puede ser un sujeto activo del mundo que le rodea, sino un sujeto pasivo inclinado a un gregarismo de rebaño. Solo espera, si es que espera, que las cosas cambien como si se tratara del clima, algo fuera de su alcance. Sobraran quienes nos digan que es la voluntad de Dios y que debemos resignarnos. Es el mensaje de una iglesia confabulada con el poder para que no nos revelemos.

Estamos matando al planeta, destruyendo el futuro de nuestros hijos y solo pensamos en colonizar a Marte.

¿Como no va ser la política un negocio sucio, si se la dejamos a los rufianes? Por eso no creo que podamos ser apolíticos.

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Autor: Cesar Jaramillo

He pasado la vida tratando de entender de qué se trata el misterio... ¿De dónde venimos, qué somos y adónde vamos? Hoy quiero compartir este maravilloso viaje con todos ustedes.

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